No me refiero a los conejitos (sí, según el DRAE un gazapo es un conejo nuevo). Me refiero a aquellos errores que se nos escapan a todos al hablar o escribir.
Alguna vez envié un correo a don Sófocles (Gabriel Escobar Gaviria, experto cazador de gazapos que escribe para El Espectador) esperando que resolviera mi duda sobre si las disculpas se ofrecen o se piden. Me sacó de la duda asegurándome que era ambiguo, y yo le creo. Tiempo después le envié otro para que me aclarara el tema de “la incautación”. Me dio la razón, disipó mis dudas, y corregió errores en mi mensaje. Todo en un mismo correo electrónico.
Ahora, ha lanzado su propio blog:
http://blogdedonabel.blogspot.com.
En él recopila hallazgos, gazapos y anécdotas espectaculares sobre su convivencia con ese gran desconocido para muchos: el castellano.
Recomiendo este fantástico blog para aquellas personas que están, de cierto modo, cansadas de leer cosas sin mucho sentido gramatical y de puntuación en internet (para mayor información léase el blog de mi querido amigo Oblivion).
Cambio y fuera.
UPDATE: He sido referenciado por Sofocles en la gazapera del martes 2 de septiembre, por mencionarle el uso correcto del “análogo” y el “analógico”. Gracias a él por semejante honor. El vínculo: http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso-mutis.
Duxtin, tal vez no debiste mostrarle a Don Abel la dirección del blog de Oblivion, de pronto le da un ataque y hasta ahí llegan los gazapos XDDD.